Desatada la crisis sanitaria por la propagación de la Covid-19, en Memorial Paine nuestro lema fue: ¡la memoria no se detiene ante pandemia alguna! Y así hemos venido, determinados y más comprometidos que nunca, trabajando por ese objetivo supremo que nos convoca como espacio.
Con ese afán entendimos también que debíamos conmemorar la promulgación de la Ley de Reforma Agraria, el 28 de julio de 1967, hito detonador de un proceso que, sin duda, es de la mayor trascendencia en la historia del campesinado; por ende, para Paine.
Esta última semana de julio estuvo marcada por ese pasaje de nuestra historia reciente, tránsito histórico que tuvo a campesinas y campesinos decididos empujando profundas transformaciones, en pos de la dignidad humana. Cargados de esperanza, sueños y aspiraciones, al igual que todo el campesinado a lo largo del territorio, los 70 de Paine inscribieron allí sus nombres para siempre.
A las trabajadoras y trabajadores del campo de ayer y de hoy nos propusimos rendir el merecido homenaje con la Cartilla del Día de las Campesinas y Campesinos, el GIF de la Reforma Agraria, la Mesa Redonda Cuando Tuvimos la tierra: Reforma Agraria, hito emancipador del campesinado y la Galería Fotográfica Virtual
Sin más, solo queremos agradecer el apoyo de distintas organizaciones como el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, Museo y Memoria de Neltume y los distintos sitios y espacios de memoria. Ciertamente a los expositores de la mesa redonda, Tania Larraín, Angélica Willson, Pedro Rosas, Robinson Silva, Jorge Larraín y el peñi Heraldo Avendaño, por su disposición y tremendos aportes a la reflexión.
Nuestros agradecimientos también al Colectivo Acción Disidente Buin-Paine, a la Asamblea Territorial Plurinacional Panguipulli, a la revista El Puelche, a las radios Aukinlaf, Wallon 91.1FM y Pellin Folil; a la Red de Defensa de los Territorios en la Región de Los Ríos, a la Escuela de Historia y Ciencias Sociales de la Universidad Austral de Chile, al colectivo audiovisual Suridentidad Wallmapu y a quienes siguieron la transmisión en línea desde Santiago, Talca, Valparaíso, Valdivia, Concepción y otras remotas latitudes como China y Polonia, por nombrar algunos.
Sepan que juntos fuimos capaces de materializar un sentido ejercicio de memoria y rendir un homenaje a ese campesinado que nos llena orgullo. Junto pudimos traer al presente y mantener vivo el grito de ¡La tierra para el que la trabaja!