Memoria Paine rechaza tajantemente la violencia desmedida con la que operó el Comando Jungla de Carabineros de Chile en la región de La Araucanía el miércoles 14 de octubre y que finalizó con el asesinato del joven mapuche Camilo Catrillanca.

Cómo institución de derechos humanos queremos reafirmar que ninguna circunstancia justifica o avala el asesinato de una persona y que los delitos comunes o contra la propiedad que perseguía este comando no están por encima del derecho a la vida.

También queremos expresar nuestra preocupación ante el actuar de grupos como el Comando Jungla, entrenado en Colombia para hacer frente a la amenaza del terrorismo cuando ambos países viven una situación sumamente diferente y cuando, escuchando el debate nacional e internacional, podemos decir que en Chile no existe el terrorismo.

Camilo recibió un impacto de bala en la cabeza mientras estaba trabajando en su tractor, lo que le costó la vida. Tenía 24 años, era nieto del lonko Juan Segundo Catrillanca, de la Comunidad Tradicional de Temucuicui, e hijo de Marcelo Catrillanca, es decir,  proveniente de una familia de weichafes del pueblo mapuche. El joven deja una hija de seis años y a su pareja que está embarazada.

Nos sumamos al llamado al exigir una investigación imparcial que permita aclarar los hechos y hacer justicia ante este asesinato. También llamamos a los medios de comunicación a informar con responsabilidad y bajo un enfoque de derechos humanos.

Como país no podemos seguir sumando muertes de comuneros mapuches en manos del Estado chileno en un contexto de militarización de las comunidades mapuche en procesos de recuperación territorial.

Solidarizamos con las demandas del pueblo mapuche y llamamos a Carabineros y el Gobierno a asumir su responsabilidad, buscar la verdad, hacer justicia y avanzar hacia la reparación en un conflicto de origen histórico que nos afecta a todas y todos como sociedad.