Más de 40 funcionarios del Museo del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de distintos departamentos visitaron el Memorial. La jornada comenzó con una introducción a la historia de Paine y los sucesos ocurridos en la zona entre septiembre y noviembre de 1973, así como el proceso de creación de este Sitio de Memoria. Luego se realizó un recorrido por distintos puntos, para finalizar con una dinámica grupal, donde se tendieron relaciones de apoyo y colaboración entre ambas organizaciones y donde el Museo de la Memoria puso su aporte en el mosaico colectivo del 2018.

El Director del Museo, Francisco Estévez, destacó el cambio de roles: “Nosotros estamos recibiendo permanentemente a las personas que van al Museo y tenemos que explicarles en que consiste y que sucede allí y ahora es al revés. Eso te dice, de alguna manera, que todos tenemos que contarnos la historia. La historia se construye, se hace desde la memoria y la memoria, ya vemos, es una reunión de piezas de un mosaico y no se concreta hasta que cada uno ponga su pieza, que es lo que está sucediendo acá”.

Por su parte, Jo Siemon, Encargada del Área de Educación del Museo de la Memoria destacó el énfasis en la vida: “Me encanta que se habla y se trabaja con lo que era la persona, no la víctima, no sólo en lo político, sino también en lo cotidiano. Esa forma de mirarlo permite trabajar con personas de diferentes edades y me parece que eso es un gran aporte”, dijo. En tanto, la encargada de Extensión, Alejandra Ibarra, sostuvo que este lugar es diferente a otros Sitios de Memoria: “Este lugar tiene una característica que es la simpleza, la sencillez y yo creo que eso emociona mucho más”.

Diversos integrantes del equipo y el Museo como institución destacaron en sus redes sociales la visita y también lo hicieron a través de su sitio electrónico y boletín donde señalaron: “Memorial Paine, Un lugar para la Memoria, ha sido escenario para el desarrollo de diversos proyectos (de universidades, organismos de derechos humanos, organismos no gubernamentales y otros estatales) que buscan, por un lado, dar cuenta de las gravísimas violaciones a los derechos humanos ocurridas en la localidad, y por otro visibilizar la lucha incansable de los familiares de las víctimas durante más de cuarenta años, con el fin de reparar en parte el daño cometido. Ambas directrices apuntan al reconocimiento de lo sucedido, la búsqueda de la verdad, el derecho a la memoria y la lucha contra el olvido, mediante la educación en derechos humanos y la generación de conciencia”.

Con este tipo de visitas el Memorial de Paine busca dar una señal de apertura a la comunidad, pero también a otras instituciones que trabajan en el ámbito de los Derechos Humanos, la Memoria, la Verdad y la Justicia.